Por Redacción, Junio 24, 2026
Ciudad de México — Durante su conferencia matutina de este miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que la economía mexicana avanza con paso firme, respaldada por una baja en la inflación durante los primeros días de junio y un sorpresivo dinamismo en la actividad económica de abril.
Los datos clave: Precios a la baja y empuje interno
De acuerdo con las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación en la primera quincena de junio registró una disminución del 0.22% en comparación con el mes de mayo. Para la mandataria, este descenso marca una pauta de estabilidad en los precios al consumidor, aliviando las presiones observadas a inicios de año.
Por otro lado, Sheinbaum calificó el desempeño de abril como “el crecimiento más alto de muchísimos años” para ese mes en específico. Este repunte financiero sirvió para contrarrestar el estancamiento que la economía nacional había mostrado durante el primer trimestre del año.
Resiliencia frente a la tormenta exterior
La jefa de Estado atribuyó estos resultados a la solidez del mercado interno, el cual ha logrado blindar al país frente a un panorama internacional adverso. Entre los principales desafíos externos, mencionó:
- Las políticas arancelarias implementadas por Estados Unidos.
- La volatilidad en el sector energético derivada del conflicto geopolítico en Medio Oriente, particularmente la situación en Irán.
“Aun con las dificultades (…), la economía va avanzando”, afirmó la presidenta, quien además proyectó una tendencia a la baja en los precios internacionales del petróleo.
El impacto regional
El informe del INEGI también reveló que la desaceleración de la inflación no se sintió de la misma forma en todo el territorio. El comportamiento de los precios al consumidor mostró sus mayores fluctuaciones en cinco estados en particular:
- Quintana Roo
- Aguascalientes
- Colima
- Estado de México
- San Luis Potosí
Con este balance, el Gobierno Federal proyecta mantener la ruta de la estabilidad macroeconómica de cara al cierre de la primera mitad del año.






