Por Redacción, Junio 27, 2026
Una filtración masiva sacude las entrañas del partido oficialista en México. De acuerdo con una investigación publicada por The New York Times, al menos ocho servidores públicos vinculados a Morena —incluyendo a gobernadores y legisladores— han establecido puentes secretos con agencias de inteligencia y justicia de Estados Unidos para actuar como informantes contra miembros de su propia militancia.
El factor Trump y el Cártel de Sinaloa
Esta red de colaboración clandestina se activó como una reacción en cadena tras la ofensiva judicial impulsada por la administración de Donald Trump. El detonante principal fue la apertura de investigaciones contra altos mandos del estado de Sinaloa por presuntos nexos con el crimen organizado.
Los puntos clave del reporte señalan:
- La cifra: Al menos 8 funcionarios morenistas ya han aportado datos clave al Departamento de Justicia de EE. UU.
- El objetivo: Alrededor de 10 políticos del partido guinda se encuentran actualmente bajo la lupa estadounidense por supuestas conexiones con el Cártel de Sinaloa.
- La estrategia: Los informantes buscan entregar evidencia sensible a cambio de inmunidad o acuerdos de colaboración, debilitando internamente a facciones rivales de su propio movimiento.
El contexto: Esta “guerra fría” interna ocurre en un momento de máxima presión bilateral, donde la Casa Blanca ha intensificado el uso de su aparato de justicia para presionar la política de seguridad mexicana.
Silencio en Palacio Nacional
Hasta el momento, el Gobierno Federal ha optado por la cautela y no ha emitido una postura oficial que valide los señalamientos del diario neoyorquino. La directriz de la mandataria federal se mantiene en la línea institucional: no se iniciarán procesos internos ni se juzgará a ningún servidor público basándose únicamente en filtraciones periodísticas, exigiendo que cualquier imputación formal venga acompañada de pruebas duras y evidencias replicables ante los tribunales.







