Ucrania lanzó una ofensiva masiva con cientos de drones contra territorio ruso, con Moscú y la península de Crimea entre los principales objetivos, en uno de los mayores ataques aéreos realizados por Kiev desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
Autoridades rusas informaron que más de 600 drones se dirigieron hacia la región de Moscú durante la noche del lunes y las primeras horas del martes. El alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobianin, reportó que las defensas aéreas lograron interceptar una parte importante de los aparatos.
El Ministerio de Defensa de Rusia aseguró posteriormente que sus sistemas de defensa aérea derribaron 791 drones ucranianos durante la ofensiva, incluidos aparatos dirigidos contra distintas regiones del país, Crimea y las aguas de los mares Negro y Azov. La cifra corresponde a la versión de las autoridades rusas y no ha podido ser verificada de manera independiente.
El ataque también alcanzó objetivos en Crimea, territorio ocupado por Rusia desde 2014. En Sebastopol, se reportaron impactos cerca de una importante subestación eléctrica y cortes temporales de energía, mientras también se registraron incidentes próximos a instalaciones aeroportuarias.
La ofensiva ocurre apenas un día después de un ataque ruso con misiles contra Pechenihy, en la región ucraniana de Járkiv, que dejó al menos 10 personas muertas y 17 heridas, de acuerdo con autoridades ucranianas. El presidente Volodímir Zelenski prometió una respuesta.
El intercambio de ataques refleja una nueva escalada en la guerra aérea entre Rusia y Ucrania, mientras Kiev busca utilizar sus capacidades de drones de largo alcance para golpear infraestructura estratégica y objetivos dentro de territorio ruso.
La magnitud de la ofensiva también incrementa la preocupación internacional por una posible expansión de las hostilidades, particularmente después de que Rusia advirtiera al Reino Unido sobre posibles consecuencias por el presunto uso de drones de fabricación británica en ataques ucranianos. Londres, por su parte, reafirmó su respaldo a Ucrania.
Con nuevos ataques prácticamente a diario, la guerra entra en una etapa de mayor intensidad en el uso de drones y armas de largo alcance, mientras ambos gobiernos mantienen posiciones alejadas de un acuerdo que permita poner fin al conflicto.







