La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que la reciente suspensión o revocación de visas a políticos mexicanos represente una ruptura en la relación entre México y Estados Unidos, aunque señaló que México mantendrá una postura firme para defender su soberanía.
Durante su conferencia matutina de este 18 de agosto, Sheinbaum aseguró que el Gobierno mexicano busca mantener “la mejor relación” con Estados Unidos, pero aclaró que eso no significa dejar de expresar públicamente sus desacuerdos o cuestionar decisiones que considere una posible injerencia en asuntos internos.
La declaración ocurre después de que Washington revocara la visa de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, medida que generó fuertes reacciones dentro de Morena. La propia Sheinbaum ha cuestionado el carácter político de algunas de estas decisiones y ha señalado que no existen elementos para abrir una investigación en México únicamente por la cancelación de una visa.
La mandataria sostuvo que la relación bilateral debe mantenerse bajo un esquema de coordinación, pero sin subordinación, particularmente en temas como seguridad, migración y combate al crimen organizado. Al mismo tiempo, insistió en que las decisiones sobre México corresponden exclusivamente a los mexicanos.
El episodio ocurre en un contexto de creciente presión entre ambos gobiernos. Al menos 50 políticos mexicanos han hecho pública la revocación de sus visas estadounidenses, aunque las autoridades de Washington no han detallado públicamente las razones específicas de cada caso.
A pesar de las diferencias, la cooperación bilateral continúa, especialmente en materia de seguridad, lo que muestra que la tensión por las visas no se ha traducido hasta ahora en una ruptura de la relación entre ambos países.
Sheinbaum dejó así clara la posición de su gobierno: mantener la cooperación con Estados Unidos, pero







