La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que inspectores estadounidenses encargados de supervisar la producción de aguacate para su exportación recibieron amenazas en Michoacán, situación que llevó a Estados Unidos a suspender temporalmente parte de sus actividades en la entidad.
La mandataria explicó que la decisión estadounidense estuvo relacionada con preocupaciones sobre la seguridad de su personal. Ante esta situación, el Gobierno mexicano reforzó las medidas de protección para inspectores, productores y empacadores, con el objetivo de garantizar las condiciones necesarias para mantener el comercio del aguacate.
La suspensión comenzó el pasado 5 de agosto y afectó las inspecciones necesarias para autorizar nuevos embarques hacia Estados Unidos. Posteriormente, tras las medidas de seguridad implementadas por México, las actividades comenzaron a reanudarse parcialmente en diferentes puntos de la zona aguacatera.
Como parte de la estrategia, autoridades mexicanas desplegaron más de mil 500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional en Michoacán para reforzar la vigilancia en zonas productoras, centros de empaque y rutas utilizadas para transportar el producto.
Sheinbaum aseguró que su administración mantendrá comunicación con las autoridades estadounidenses para garantizar la seguridad y evitar nuevas interrupciones en las exportaciones, debido a la importancia económica que representa esta industria para miles de familias michoacanas.
El episodio vuelve a colocar en el centro de la atención los problemas de violencia y extorsión que enfrenta el sector aguacatero de Michoacán, así como el impacto que la inseguridad puede tener en una de las principales cadenas de exportación agrícola entre México y Estados Unidos.







