La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta una creciente polémica por la decisión de aplicar un nuevo examen de control presencial a 58 mil 783 aspirantes a licenciatura, luego de detectar anomalías en los resultados del proceso de admisión realizado en línea.
La medida fue adoptada después de que surgieran sospechas sobre posibles irregularidades y el uso de herramientas de inteligencia artificial durante la evaluación virtual. La Universidad determinó que quienes alcanzaron determinados puntajes deberán presentar nuevamente una prueba para validar sus resultados y garantizar condiciones de equidad en el proceso de ingreso.
El examen presencial será aplicado del 12 al 19 de agosto en cuatro ciudades. Las sedes estarán ubicadas en León, Oaxaca, Tijuana y Ciudad de México, donde en este último caso se utilizará el Palacio de los Deportes para recibir a miles de jóvenes.
La decisión ha provocado inconformidad entre algunos aspirantes y sus familias, quienes cuestionan los gastos de traslado, hospedaje y organización que implica acudir a las sedes establecidas. También existen críticas de estudiantes que consideran injusto tener que repetir una evaluación debido a irregularidades que no necesariamente cometieron.
La UNAM, por su parte, ha defendido la aplicación del examen como una medida para garantizar certeza, transparencia y equidad en el proceso. La institución asumirá el costo de la nueva evaluación, por lo que los aspirantes convocados no tendrán que realizar un pago adicional.
La controversia continuará durante los próximos días, mientras miles de jóvenes se preparan para presentar una prueba que definirá nuevamente sus posibilidades de ingresar a una de las universidades con mayor demanda del país.







