Autoridades federales asestaron uno de los golpes más importantes contra el robo y procesamiento ilegal de combustibles al asegurar una presunta refinería clandestina y una minirrefinería en Reynosa, Tamaulipas. Durante los operativos fueron decomisados cerca de cuatro millones de litros de hidrocarburos, además de infraestructura especializada para el almacenamiento, procesamiento y distribución de combustible, como parte de la estrategia nacional para combatir el huachicol.
En las acciones participaron elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República (FGR) y personal de Seguridad Física de Pemex. En los inmuebles fueron asegurados tanques de almacenamiento, motobombas, generadores de energía, redes de tuberías industriales, tractocamiones, pipas y sistemas de videovigilancia, equipo que permitía operar el complejo de manera clandestina.
De acuerdo con las autoridades, el valor comercial del combustible asegurado y de la infraestructura incautada supera los 120 millones de pesos. Hasta el momento no se reportan personas detenidas, ya que la investigación continúa para identificar a los responsables, determinar el origen del hidrocarburo y esclarecer la posible participación de grupos delictivos en la operación de estas instalaciones.
El aseguramiento ocurre en medio de una ofensiva federal contra las redes de huachicol fiscal y el contrabando de combustibles. En los últimos meses, la FGR ha judicializado diversas investigaciones relacionadas con organizaciones dedicadas al tráfico ilegal de hidrocarburos, un delito que ha generado pérdidas millonarias para el erario y ha involucrado a empresas, exfuncionarios y presuntos integrantes del crimen organizado.
El Gobierno de México afirmó que continuará reforzando las labores de inteligencia y coordinación entre las instituciones de seguridad para desarticular las redes dedicadas al robo de combustibles y proteger la infraestructura energética del país. Las autoridades señalaron que el hallazgo de estas instalaciones refleja la evolución de las operaciones ilícitas, que han pasado de las tomas clandestinas a complejos de procesamiento a escala industrial.







