Por Redacción, Junio 10, 2026
A menos de un mes de que venza el plazo clave para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el presidente estadounidense, Donald Trump, puso en vilo la continuidad del acuerdo comercial al declarar que evalúa dejarlo expirar si no se revierten los balances financieros actuales.
Desde la Casa Blanca, el mandatario republicano justificó su postura bajo el argumento de que la Unión Americana no debería operar con déficit frente a sus socios comerciales. “Deberíamos tener superávits con ellos”, sentenció Trump, tras asegurar que su país no tiene dependencia de los mercados mexicano y canadiense.
El fantasma de 2036 y las vías bilaterales
El mecanismo de revisión del T-MEC estipula que, antes del 1 de julio, las tres naciones deben manifestar su intención de prorrogar el pacto por 16 años más. Mientras que México y Canadá ya pusieron sobre la mesa la solicitud formal de extensión, la administración de Trump ha optado por congelar esa vía multilateral, priorizando mesas de negociación individuales.
De no alcanzarse un acuerdo de renovación total antes de la fecha límite, el tratado no desaparecerá de inmediato, sino que entrará en una fase de revisiones anuales obligatorias con una vigencia límite fijada para el año 2036.
Dos realidades en la mesa de negociación
El amago de Washington se da en un contexto de alta fricción comercial, atizada por los aranceles impuestos por Trump bajo argumentos de seguridad, migración y narcotráfico, medidas que hasta ahora no han golpeado el 80% de los bienes protegidos por el tratado.
Sin embargo, las fuentes oficiales de la Casa Blanca han marcado una clara línea de diferencia en el trato hacia sus contrapartes:
- México: La delegación estadounidense ha calificado de “positivo” el enfoque negociador de México. Tras un primer encuentro en mayo, ambos Gobiernos reanudarán las mesas bilaterales la próxima semana en Washington.
- Canadá: El panorama es más tenso. Washington ha mostrado su descontento con la postura del primer ministro canadiense, Mark Carney, lo que mantiene trabado el avance en el flanco norte.
El comercio trilateral, que de acuerdo con la UNCTAD movilizó 1.6 billones de dólares en 2025, entra así en una de sus semanas más críticas, donde la presión política de la Casa Blanca busca forzar concesiones de última hora antes del arranque de julio.







