Por Redacción, Junio 01, 2026
CIUDAD DE MÉXICO. — La confrontación histórica e ideológica por la estrategia de seguridad en México sumó un nuevo capítulo. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó abiertamente si la llamada “guerra contra el narcotráfico”, iniciada en 2006, fue una decisión soberana del expresidente Felipe Calderón Hinojosa o si respondió a directrices de agencias de inteligencia de los Estados Unidos, particularmente de la DEA.
El pronunciamiento de la mandataria ocurre tras la reciente reaparición pública de Calderón en un evento del Partido Acción Nacional (PAN) en Chihuahua, donde el exjefe del Ejecutivo defendió su política de seguridad argumentando que actuó para proteger a la ciudadanía y asumió el costo político de sus decisiones.
Los puntos clave de la confrontación
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum revivió el debate sobre la soberanía y los costos humanos de las administraciones pasadas mediante los siguientes señalamientos:
- Duda sobre la autoría de la estrategia: La presidenta sugirió que la política de confrontación armada pudo ser delineada por el gobierno de Barack Obama o directamente por agencias estadounidenses que operaron con “total apertura” en suelo mexicano durante el sexenio calderonista.
- El antecedente de “Rápido y Furioso”: Como argumento de la injerencia extranjera, la titular del Ejecutivo recordó el polémico operativo estadounidense que permitió la entrada ilegal de armas a México, calificándolo como un episodio “atroz y triste” que derivó en el asesinato de ciudadanos y de un agente de EE. UU.
- Crítica al bloque opositor: Al ser cuestionada sobre el respaldo de Calderón y Vicente Fox a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos —quien enfrenta señalamientos bajo investigación de la Fiscalía General de la República (FGR)—, Sheinbaum descartó una persecución política y, citando al cronista Carlos Monsiváis, acusó al conservadurismo de mantener una postura de “hipocresía” y falta de autocrítica.
“Siempre nos va a quedar la duda de si la guerra contra el narco fue una idea de Felipe Calderón o fue una idea de Barack Obama… ¿o de las agencias de Estados Unidos?” — Claudia Sheinbaum, Presidenta de México.
Con estas declaraciones, el gobierno federal mantiene la línea de desmarque frente al modelo de seguridad de la primera década del siglo XXI, posicionándolo como un esquema de intervención extranjera, mientras la oposición defiende aquellas acciones como respuestas necesarias ante el avance del crimen organizado.






