La conversación política nacional cobró fuerza este lunes luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum abordara de manera frontal la situación de seguridad en el país y las recientes declaraciones sobre la operatividad criminal en el norte. La mandataria sostuvo que los episodios de violencia desatados en Sinaloa son consecuencia directa de la injerencia foránea y operativos unilaterales que provocaron la fractura entre grupos delictivos. Frente a los señalamientos, el gobierno mexicano reiteró que la cooperación internacional debe basarse estrictamente en la soberanía y la corresponsabilidad (frenando el flujo de armas hacia México y atendiendo el consumo de drogas en el país vecino), descartando cualquier intento de intervención militar o condicionamiento político desde el exterior.
“Sinaloa es muestra del injerencismo extranjero”: Sheinbaum fija postura sobre seguridad y descarta subordinación ante presiones externas








