Por Redacción, Abril 27, 2026
La incursión de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Chihuahua ha escalado a un conflicto de soberanía. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue tajante al señalar que cualquier operación de inteligencia extranjera en suelo mexicano realizada sin el aval de la Federación constituye una transgresión directa al marco legal vigente.
“No hay de otra”: El señalamiento a las autoridades locales
La mandataria fue clara al delimitar las responsabilidades tras la reunión sostenida entre la gobernadora Maru Campos y el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch. Al no existir un registro previo de esta actividad en los archivos del Gobierno de México, Sheinbaum cerró el círculo de sospecha sobre las dependencias estatales.
“Las únicas instancias que pudieron haber participado o autorizado la colaboración con los agentes extranjeros son la Fiscalía General de Justicia de Chihuahua o el secretario de Seguridad estatal”, afirmó la presidenta.
Para el Ejecutivo Federal, el hecho de que la operación se hiciera pública a través de una conferencia de la gobernadora y no mediante canales institucionales, confirma que se ignoraron los procedimientos que dicta la Constitución.
Un freno a la autonomía en seguridad
Sheinbaum subrayó que el federalismo no otorga facultades a los estados para pactar con agencias foráneas por cuenta propia. Según la presidenta, el actuar de Chihuahua dejó fuera de la ecuación a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, lo que calificó como una falta de apego a la ley.
Los puntos clave de la postura presidencial:
- Falta de notificación: El Gobierno Federal no tenía conocimiento de la presencia de los agentes hasta que el evento fue consumado y difundido.
- Rigor constitucional: La mandataria recordó que no existen alternativas legales para que autoridades locales colaboren con extranjeros al margen de la Ley de Seguridad Nacional.
- Compromiso estatal: Tras el reclamo federal, se informó que la gobernadora Maru Campos se comprometió a avanzar en el esclarecimiento de estos hechos para alinearse con la estrategia nacional.
Impacto en la relación Federación-Estado
Este incidente marca una línea roja para la administración de Sheinbaum: la seguridad nacional no es negociable a nivel regional. Con la advertencia de que “no hay muchas alternativas” fuera de la ley, la Federación envía un mensaje de orden a todas las entidades fronterizas, dejando claro que la política exterior y de inteligencia es una facultad exclusiva de la Unión.







