Por Redacción, Mayo 13, 2026
CIUDAD DE MÉXICO. – En un firme mensaje sobre la política exterior y de seguridad, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sentenció que su gobierno no permitirá que funcionarios estadounidenses se involucren en tareas de campo o acciones de fuerza dentro del territorio nacional.
La mandataria fue enfática al señalar que, si bien el intercambio de información estratégica es una herramienta bienvenida para enfrentar al crimen organizado, existe una frontera infranqueable: la ejecución de operativos es facultad exclusiva de México.
Una advertencia directa a Washington
Ante los recientes cuestionamientos sobre la actividad de la CIA en el país, Sheinbaum subrayó que cualquier intervención no autorizada es un acto que no debe repetirse. La postura de la titular del Ejecutivo se resume en tres pilares:
- Desconocimiento de incursiones: El Gobierno Federal dejó claro que no tenía reporte ni otorgó aval para la supuesta participación de agentes extranjeros en operativos recientes en el norte del país.
- Límite a la asistencia: Se aceptará la cooperación técnica y de inteligencia, pero bajo ninguna circunstancia se permitirá que fuerzas externas tomen parte en las acciones tácticas o de combate.
- Respeto a la normativa: Toda agencia foránea debe operar bajo los estrictos lineamientos de la Seguridad Nacional mexicana, sin margen para la autonomía operativa.
Soberanía frente a presiones externas
Este posicionamiento surge como un contrapeso a las voces que, desde Estados Unidos, sugieren una intervención militar unilateral. Con esta declaración, la administración mexicana busca blindar la estrategia de seguridad local, asegurando que la coordinación binacional no se traduzca en una pérdida de control sobre el orden público y la integridad del territorio.







