La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que el futuro de la técnica de fracturación hidráulica (fracking) será definido con base en criterios científicos, técnicos y ambientales, al señalar que cualquier decisión deberá sustentarse en evidencia y en el interés nacional.
Durante una conferencia, la mandataria explicó que el Gobierno federal mantiene un proceso de evaluación sobre los posibles impactos ambientales, económicos y energéticos del fracking. Indicó que especialistas, instituciones académicas y dependencias del sector participarán en el análisis para determinar la viabilidad de esta tecnología en el país.
Sheinbaum destacó que la política energética de su administración busca garantizar la seguridad energética de México sin dejar de lado la protección de los recursos naturales y el cuidado del medio ambiente. En ese sentido, reiteró que cualquier determinación será tomada con responsabilidad y considerando las mejores prácticas científicas disponibles.
La presidenta también señaló que el diálogo con expertos, comunidades y sectores involucrados será parte del proceso de evaluación, con el objetivo de construir una decisión equilibrada que contemple tanto las necesidades energéticas del país como la preservación del patrimonio ambiental.
Con este posicionamiento, el Gobierno federal reafirmó su compromiso de basar las políticas públicas en evidencia científica y análisis técnicos, privilegiando la sustentabilidad, la transparencia y el interés público en la definición del futuro del fracking en México.







