Por Redacción, Julio 02, 2026
CIUDAD DE MÉXICO. — El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entra en un terreno inédito. La administración de Donald Trump formalizó su rechazo a extender el pacto comercial de forma automática por 16 años más (hasta 2042), activando en su lugar un mecanismo de evaluaciones anuales que pondrá a prueba la estabilidad económica de la región.
Pese al freno de Washington, el Gobierno de México asegura que el país mantiene un blindaje comercial “preferencial” frente al resto del mundo, garantizando la vigencia del acuerdo actual hasta el 1 de julio de 2036.
Las declaraciones de Ebrard en “la mañanera”
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, acudió a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum para detallar los alcances del diálogo trilateral. Durante su intervención, el funcionario buscó enviar un mensaje de calma a los mercados y aclaró las implicaciones reales de la postura estadounidense:
- Sin cambios en el texto actual: Ebrard fue tajante al señalar que la reunión con sus homólogos no tenía como fin alterar el acuerdo: “No es una reunión para ver si vamos a modificar la vigencia del tratado establecido hasta 2036”. Insistió en que el T-MEC no ha sufrido ninguna modificación y continúa operando bajo sus términos actuales.
- La realidad de las revisiones anuales: El secretario explicó que, ante la falta de un acuerdo para la extensión automática, se activará este esquema anual durante la próxima década en sustitución de la revisión conjunta que se tenía prevista cada seis años. Reconoció que, al ser una modalidad jamás aplicada, los tres países aún deben precisar los alcances, el calendario y la metodología que se usarán.
- El blindaje arancelario: Ebrard enfatizó que más del 80% de las exportaciones mexicanas hacia EE. UU. no pagan arancel, lo que posiciona a México con los aranceles efectivos más bajos a nivel global. Asimismo, aclaró que las tensiones por aranceles unilaterales (como los del acero o el sector automotriz) corresponden a facultades presidenciales de EE. UU. (como el artículo 232) y no derivan de las reglas del T-MEC.
Las claves del nuevo escenario comercial
- La postura de Sheinbaum: La presidenta de México aclaró que, incluso si las tensiones políticas escalan, una eventual salida total de Estados Unidos del T-MEC no sería inmediata, ya que requeriría un proceso legislativo en el Congreso estadounidense.
- El bloque frente a Asia: A pesar de la retórica crítica de Trump —quien en semanas previas cuestionó si renovaría el tratado bajo el argumento de que a EE. UU. “le va mucho mejor” solo—, el objetivo compartido con Washington y Ottawa es reducir la dependencia de insumos importados de otras regiones. Ebrard puso como ejemplo los semiconductores y componentes farmacéuticos, de los cuales el 90% se importa actualmente fuera de la región.
Próxima parada: 20 de julio en México
El proceso formal arrancará el próximo 20 de julio, cuando una delegación estadounidense encabezada por el representante comercial Jamieson Greer visite el país para iniciar formalmente la revisión bilateral.
En este encuentro se definirá la ruta de las revisiones anuales y se revisará la lista de 54 puntos operativos planteados por Washington el año pasado, de la cual, según afirmó Ebrard, México ya atendió la mayor parte. Mientras se resuelven estas mesas de trabajo, el tratado seguirá operando sin cambios en sus reglas de origen.






