Por Redacción, Junio 18, 2026
Los programas de bienestar social son la principal herramienta del Gobierno Federal para combatir el reclutamiento forzado y la explotación laboral a manos del crimen organizado en la Sierra Tarahumara. Así lo afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tras revelarse una investigación periodística que expone cómo operan campamentos de trabajo esclavo en la región.
El caso, documentado por las periodistas Marcela Turati y Thelma Gómez Durán, detalla que desde 2015 el Cártel de Sinaloa utiliza ofertas de empleo falsas para enganchar a cientos de hombres en situación de vulnerabilidad económica. Las víctimas reportaron haber sido obligadas a trabajar en cultivos ilegales de amapola y marihuana bajo condiciones de tortura, desnutrición y cautiverio en zonas de difícil acceso como cuevas.
Al ser cuestionada sobre el impacto de estas redes delictivas, la mandataria federal enfatizó que la estrategia oficial se centra en atender las causas de la vulnerabilidad mediante la cobertura de apoyos económicos directos.
“Se les brindan Programas para el Bienestar, entre los que se encuentran pensiones, atención de salud casa por casa y becas para los sectores más vulnerables”, señaló Sheinbaum durante su conferencia matutina.
El reto de la cobertura institucional
A pesar del despliegue de las becas y las visitas médicas domiciliarias mencionadas por el Ejecutivo, los testimonios de quienes lograron escapar de estos centros de reclusión ilegal evidencian un rezago estructural histórico en las comunidades indígenas y rurales de Chihuahua.
Especialistas y defensores de derechos humanos señalan que, si bien la transferencia de recursos mitiga la pobreza inmediata, la falta de oportunidades de desarrollo formal a largo plazo y la persistente presencia territorial de los grupos delictivos siguen dejando un margen de maniobra para los esquemas de enganche y explotación en la sierra.






