Por Redacción, Junio 11, 2026
El Gobierno de México formalizará una alianza estratégica entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y la brasileña Petrobras. Tras sostener una llamada telefónica con su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el convenio está próximo a firmarse, con el objetivo inicial de transferir tecnología y, eventualmente, transitar hacia un esquema de explotación mixta en yacimientos del Golfo de México.
Transferencia tecnológica en la mira
Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria federal destacó que el principal interés de México radica en la experiencia que posee la firma brasileña, considerada líder global en la materia.
“Ellos tienen técnicas muy desarrolladas para exploración de aguas profundas y ultraprofundas y el objetivo es que se firme un convenio con Pemex”, detalló Sheinbaum.
El plan contempla una primera fase de investigación conjunta y desarrollo tecnológico, abriendo la puerta a operaciones compartidas en pozos seleccionados.
Además del componente energético, Sheinbaum compartió que en su conversación con Lula da Silva se abordaron coyunturas políticas y experiencias logísticas sobre eventos internacionales. Al respecto, la presidenta minimizó el riesgo de protestas sociales en México de cara a los próximos compromisos globales, marcando distancia con los escenarios que enfrentó Brasil durante su justa mundialista.
Alerta civil por el ecosistema marino
El anuncio de la expansión petrolera en zonas de alta complejidad técnica encendió las alarmas de organizaciones civiles. La organización internacional Oceana advirtió que la incursión en aguas ultraprofundas eleva drásticamente los riesgos de desastres ambientales en el Golfo de México, una región crítica para la biodiversidad marina.
A través de un pronunciamiento, el colectivo ambientalista exigió al Gobierno federal implementar salvaguardas estrictas, evaluaciones de impacto transparentes y mecanismos de consulta con las comunidades costeras antes de concretar las operaciones. Sostuvieron que, si bien la cooperación binacional representa un salto técnico para Pemex, el costo no debe ser la vulnerabilidad de los ecosistemas del litoral mexicano.






