Nepal atraviesa una de las mayores emergencias de los últimos años debido a las intensas inundaciones y deslizamientos de tierra que han provocado la muerte de más de 900 personas y dejado a miles más desaparecidas.
Las fuertes lluvias ocasionaron el desbordamiento de ríos, afectaciones en comunidades y graves daños en carreteras, viviendas e infraestructura, dificultando el acceso de los equipos de rescate a las zonas más afectadas.
Autoridades locales y cuerpos de emergencia continúan con las labores de búsqueda, rescate y apoyo a las familias damnificadas, mientras se mantiene la alerta ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.
La magnitud del desastre ha generado una crisis humanitaria en la región, donde miles de personas requieren ayuda y asistencia tras perder sus hogares y medios de subsistencia.







