Por Redacción, Julio 03, 2026
Los principales herederos del imperio criminal de Juan José Farías Álvarez, alias “El Abuelo”, se han convertido formalmente en los fugitivos más buscados a ambos lados de la frontera. Tras la reciente acusación de la justicia estadounidense contra el hijo y el sobrino del capo, el Gobierno de México confirmó que ambos ya cuentan con órdenes de aprehensión vigentes en territorio nacional y son catalogados como “objetivos prioritarios”.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, detalló durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum que las autoridades mexicanas ya mantenían expedientes abiertos contra Juan José “Juanjo” Farías Mendoza (hijo) e Israel “Papo” Vega Farías (sobrino). El funcionario precisó que la notificación formal de Washington servirá para robustecer las carpetas locales ante una eventual solicitud de extradición, mientras fuerzas federales despliegan operativos en Michoacán para localizarlos.
El viraje de Washington: de narcotráfico a terrorismo
El cerco judicial se cerró luego de que un Gran Jurado en el Distrito de Columbia imputara a “Juanjo” y “Papo” tres cargos federales de alta gravedad:
- Conspiración internacional para la producción y distribución de metanfetaminas.
- Uso de armamento exclusivo del Ejército y artefactos explosivos.
- Soporte material a una organización terrorista extranjera.
Este último cargo responde a la política de la administración de Donald Trump, que en febrero de 2025 catalogó formalmente a Cárteles Unidos como Organización Terrorista Extranjera (FTO, por sus siglas en inglés). De acuerdo con los fiscales estadounidenses, la red criminal de la familia Farías no solo inunda los mercados norteamericanos, sino que ha extendido sus tentáculos de distribución hasta Europa y Australia.
La sombra del patriarca
La acusación contra la nueva generación criminal ocurre mientras el propio “Abuelo” Farías se mantiene prófugo, blindado por una recompensa de 10 millones de dólares ofrecida por el Departamento del Tesoro desde agosto pasado por sus vínculos con el tráfico de cocaína colombiana.
Farías Álvarez ha sido históricamente un personaje escurridizo para los tribunales mexicanos; en 2018 fue detenido por fuerzas federales, pero liberado apenas cuatro días después tras un fallo judicial que declaró ilegal su captura, permitiéndole regresar a su bastión en Tepalcatepec, Michoacán, donde fue recibido con festejos públicos.
Actualmente, Cárteles Unidos opera como un consorcio de células delictivas en Michoacán —que aglomera a facciones como Los Viagras, el Cártel de Tepalcatepec y remanentes de Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana—. Originalmente constituida hace más de una década para frenar el avance de Los Zetas, la alianza es hoy el principal objetivo estratégico del gabinete de seguridad federal mexicano.






