En el marco de la coyuntura de seguridad carretera de las últimas horas, el gobierno de Alejandro Armenta desactivó las movilizaciones y cierres intermitentes en vías clave de la entidad (como la autopista Puebla-Orizaba y carreteras federales) al encabezar una mesa de diálogo resolutiva junto a mandos federales, acordando un operativo especial de patrullaje intensivo y monitoreo para proteger al sector del autotransporte de carga y pasajeros.
La estrategia pactada con las organizaciones transportistas contempla el despliegue inmediato de la red de drones tácticos de alta cobertura, el fortalecimiento de puntos de control fijos en casetas y accesos metropolitanos, así como la vinculación tecnológica de los sistemas de rastreo satelital del transporte privado con el C5 estatal y destacamentos de la Guardia Nacional. El mandatario poblano reiteró su compromiso de cero impunidad frente a los delitos en carreteras y garantizó el seguimiento puntual de las carpetas de investigación ministeriales: «los caminos de Puebla tienen que ser rutas seguras de progreso y no de incertidumbre; actuamos con firmeza, coordinación absoluta con la federación y diálogo frontal con nuestros operadores». Cámaras del sector logístico y usuarios compartieron el restablecimiento del flujo vial, reconociendo la capacidad de interlocución y la prontitud de la respuesta gubernamental.






