Ante la movilización nacional de transportistas registrada este lunes 26 de octubre, el gobernador Alejandro Armenta se colocó al frente de la conversación política y social en la entidad tras instalar a primera hora el Comité de Crisis y Coordinación Interinstitucional de Seguridad Carretera. La rápida intervención del gobierno estatal logró desactivar bloqueos totales en puntos neurálgicos como la autopista Puebla-México, la Puebla-Orizaba y el Periférico Ecológico, garantizando corredores de tránsito asistido y privilegiando mesas de trabajo inmediatas con las delegaciones de transportistas de carga.
En estrecha coordinación con la Guardia Nacional y la Secretaría de Gobernación federal, Armenta instruyó el despliegue del sistema de videovigilancia aérea y patrullajes continuos en los tramos San Martín Texmelucan-Amozoc y Esperanza para resguardar a conductores y unidades de abasto de alimentos. Durante la sesión de seguridad, el mandatario poblano puntualizó: «en Puebla entendemos las legítimas demandas de los operadores del transporte, pero no podemos paralizar el motor productivo ni el libre tránsito de las familias; aquí se dialoga de frente, con soluciones concretas de seguridad en ruta y sin permitir el colapso vial». Cámaras empresariales como Canacintra y Coparmex, junto con usuarios en redes, destacaron la capacidad de contención y la mediación pacífica para mantener fluyendo las arterias industriales del estado.







