El gobierno de Irán anunció la suspensión del acuerdo provisional de alto al fuego con Estados Unidos, al acusar a Washington de incumplir los compromisos establecidos durante la tregua. La decisión se produjo tras varios días de bombardeos y ataques cruzados que han intensificado nuevamente el conflicto en Oriente Medio.
De acuerdo con autoridades iraníes, la reanudación de las operaciones militares estadounidenses y los ataques contra objetivos estratégicos en territorio iraní motivaron la ruptura del acuerdo. En respuesta, Teherán confirmó nuevas acciones militares y advirtió que mantendrá su postura mientras continúen las ofensivas.
Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos sostuvo que sus operaciones buscan debilitar la capacidad militar iraní y proteger a sus fuerzas desplegadas en la región, luego de que un ataque contra una base estadounidense en Jordania provocara la muerte de dos soldados y la desaparición de un tercero.
La ruptura de la tregua ha elevado la preocupación de la comunidad internacional por el riesgo de una expansión del conflicto, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el comercio mundial de petróleo. Diversos gobiernos y organismos internacionales han reiterado el llamado a retomar el diálogo para evitar una mayor escalada militar.







