En el terreno político e institucional, el gobernador Alejandro Armenta se ubicó en el centro del debate público tras sus declaraciones emitidas junto al secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, fijando la postura de su administración respecto a la resolución pacífica del conflicto de los transportistas en las carreteras poblanas.
El mandatario remarcó que privilegiar la mediación institucional no constituye un signo de debilidad gubernamental, sino de apego estricto a los protocolos de derechos humanos y al humanismo mexicano:
- Equilibrio constitucional: Subrayó que si bien la manifestación y las demandas de seguridad del gremio de carga son legítimas, el gobierno estatal mantendrá esquemas para que las inconformidades no vulneren el libre tránsito ni afecten a ambulancias o suministros básicos de la ciudadanía.
- Vigilancia tecnológica en autopistas: Ratificó que continuará el despliegue del sistema de vigilancia aérea con drones y helicópteros de la Secretaría de Seguridad Pública en tramos carreteros como la autopista a Orizaba y la México-Puebla para prevenir asaltos.
- Cero represión: «Siempre habrá voluntad para construir acuerdos sin necesidad de recurrir a la fuerza pública ni a la violencia; en Puebla gobernamos con diálogo de frente y con soluciones de fondo para brindar seguridad tanto a los operadores como a las familias poblanas», aseveró Armenta.
Analistas políticos y cámaras empresariales destacaron en medios de comunicación la capacidad de concertación del gobierno estatal para mantener la estabilidad social y la gobernabilidad en los corredores logísticos más transitados de la entidad.






