Por Redacción, Julio 01, 2026
CIUDAD DE MÉXICO. — Tras los señalamientos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que vinculan al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) con el financiamiento de campañas electorales, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reaccionó de forma enérgica y exigió al gobierno estadounidense presentar las evidencias que sustenten dichas afirmaciones.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria cuestionó la narrativa de Washington sobre la supuesta imposición de “políticos dóciles” mediante el dinero del narcotráfico derivado del robo de combustible (huachicoleo).
“No entendemos a qué viene, se los digo muy francamente (…). Es decir que ocurre algo sin ninguna prueba”, reprochó la jefa del Ejecutivo.
Cooperación rota por un comunicado anticipado
Sheinbaum reveló que las personas sancionadas por la administración estadounidense ya se encontraban bajo la lupa de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en México. Sin embargo, criticó que el Departamento del Tesoro rompiera los canales de la estrategia bilateral al adelantarse de forma unilateral con un boletín de prensa, en lugar de pactar un anuncio conjunto.
La presidenta recordó que en los procesos binacionales —como las extradiciones— la exigencia de pruebas es una calle de dos sentidos, por lo que México espera el mismo rigor por parte de las agencias de la Unión Americana.
Defensa de la estrategia antihuachicol
Frente a la acusación de que el CJNG opera con total impunidad el robo de hidrocarburos para fondear candidaturas, Sheinbaum atajó los cuestionamientos asegurando que el huachicoleo ha ido a la baja gracias a las acciones de su gobierno.
Como principal indicador de éxito frente a este delito, la mandataria argumentó que el incremento en los volúmenes de venta tanto de Pemex como de empresas gasolineras privadas demuestra que se está recuperando el mercado que antes controlaba el crimen organizado, además de los constantes bloqueos financieros realizados por la UIF.





