Por Redacción, Abril 22, 2026
WASHINGTON D.C. – La estructura de mando del Departamento de Defensa de Estados Unidos volvió a cimbrarse este miércoles tras el anuncio de la salida “con efecto inmediato” de John Phelan, quien se desempeñaba como Secretario de la Marina. El Pentágono, al confirmar la noticia, optó por el hermetismo y no ofreció detalles sobre las razones detrás de esta baja repentina.
Tras la salida de Phelan, se confirmó que el subsecretario Hung Cao asumirá el control de la dependencia de forma interina, en un momento donde la administración federal acelera la sustitución de cuadros estratégicos en las Fuerzas Armadas.
Reestructuración en las altas esferas
Este movimiento se suma a una lista de bajas que ha transformado la fisonomía del Pentágono en poco más de un año. La administración actual ha ejecutado una serie de ceses que incluyen desde la jefatura del Estado Mayor Conjunto hasta mandos clave en la Guardia Costera y la Agencia de Seguridad Nacional.
Puntos clave de la transformación militar:
- Ajuste de rangos: Existe una orden vigente para recortar el 20% de las posiciones de generales y almirantes de cuatro estrellas.
- Nuevos liderazgos: La Secretaría de Defensa, encabezada por Pete Hegseth, sostiene que los relevos son necesarios para garantizar que la cúpula militar comparta la visión del Ejecutivo.
- Interinatos: La frecuencia de salidas abruptas ha dejado diversos puestos bajo mandos temporales mientras se ratifican nuevos nombramientos.
Impacto en la neutralidad institucional
La magnitud de esta rotación no tiene precedentes cercanos en periodos de paz. Mientras que desde el Gobierno se defiende como una medida para “adelgazar la burocracia”, sectores de la oposición y exfuncionarios de seguridad nacional advierten sobre los riesgos de esta tendencia.
La principal preocupación radica en la estabilidad operativa y la percepción de una creciente influencia política sobre una institución que históricamente se ha mantenido al margen de las transiciones partidistas. Además, expertos señalan que la falta de titulares permanentes en oficinas estratégicas podría ralentizar la coordinación con aliados internacionales en zonas de conflicto activo.





