El reporte oficial del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirmó este 24 de septiembre una nueva desaceleración en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), consolidando una tendencia a la baja que ubica la inflación general en su punto más estable desde finales de 2020. La disminución en los costos de productos agropecuarios y energéticos clave alivió directamente la canasta básica familiar, disipando presiones sobre el gasto de los hogares.
El indicador fue recibido con optimismo en los sectores productivos y financieros, al ratificar que la política de fortalecimiento al salario mínimo y los acuerdos federales para contener los precios de los alimentos esenciales están dando resultados sin generar distorsiones económicas. En redes sociales y foros económicos, el dato se convirtió en tendencia como prueba de la estabilidad macroeconómica nacional, brindando certidumbre al poder adquisitivo popular de cara al último trimestre del año.








