Por Redacción, Junio 08, 2026
8 de junio, 2026
La celebración anticipada por el 250 aniversario de la Independencia de los Estados Unidos en la Ciudad de México se convirtió en el epicentro de un discreto e importante encuentro político. Durante la cena anual de la American Society (Amsoc), la cúpula de la oposición mexicana y el sector empresarial compartieron mesa con representantes de la Unión Americana, en un evento marcado por una ausencia de alto nivel y una propuesta binacional de peso.
Pasarela de la oposición y el empresariado
A pesar de las restricciones de acceso a la prensa, trascendió que la gala congregó a las principales figuras del bloque opositor en México. Entre los asistentes destacaron los dirigentes de los partidos tradicionales, legisladores y exfuncionarios de primera línea:
- Liderazgos partidistas: Alejandro “Alito” Moreno (PRI) y Jorge Romero (PAN).
- Bloque legislativo y figuras clave: Los senadores Ricardo Anaya y Lilly Téllez, la presidenta de la Cámara de Diputados Kenia López Rabadán, la política panista Mariana Gómez del Campo, y el legislador y actor Sergio Mayer.
- Sector empresarial y exfuncionarios: José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), y la exsecretaria de Estado, Rosario Robles.
El embajador Johnson cancela a última hora
La sorpresa de la noche fue la inasistencia de Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México, cuya participación ya estaba confirmada por los organizadores.
A través de un videomensaje proyectado en las pantallas del evento, Johnson disculpó su ausencia argumentando un viaje imprevisto a Washington para atender temas urgentes de la agenda bilateral. En su lugar, la representación diplomática de la Casa Blanca quedó a cargo de Silvio González, ministro consejero para Diplomacia Pública.
“La cooperación no debilita la soberanía, la fortalece”.
— Larry Rubin, presidente de la Amsoc.
Sobre la mesa: Una propuesta al estilo “T-MEC” contra el crimen
Más allá del festejo protocolario, el núcleo del encuentro fue la propuesta lanzada por Larry Rubin. El presidente de la Amsoc puso sobre la mesa la creación de un Tratado de Lucha Contra el Crimen (TLCC).
Este planteamiento busca replicar la estructura de cooperación del T-MEC, pero enfocada estrictamente en la seguridad. Rubin enfatizó que el crimen organizado es un fenómeno transnacional que reasa las capacidades individuales de ambos países, por lo que urgió un esquema de colaboración conjunta que, bajo su óptica, no vulnera la soberanía de ninguna de las dos naciones.
El encuentro ocurre en un momento especialmente sensible para la relación México-Estados Unidos, donde los márgenes de cooperación en seguridad y las políticas de soberanía nacional se mantienen bajo constante debate. Hasta el cierre de esta edición, ninguno de los políticos mexicanos asistentes ha ofrecido comentarios en sus canales oficiales respecto a los temas abordados en la reunión.






