El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, encabezó una Jornada Estatal de Reforestación en la parte alta de la Cuenca del Alto Atoyac, donde fueron plantados 177 mil 950 árboles nativos y endémicos como parte de la estrategia estatal para recuperar los bosques y proteger las fuentes de agua.
Durante la jornada, realizada en Tlahuapan, Armenta destacó que la recuperación ambiental requiere la participación de autoridades y comunidades, y señaló que Puebla mantiene como meta plantar 2 millones de árboles durante 2026.
El mandatario anunció que, en coordinación con CONAGUA, se impulsará la instalación de colectores para evitar que las descargas de viviendas lleguen directamente al río Atoyac. También informó que buscará dialogar con la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, para atender la contaminación relacionada con un rastro ubicado en la zona de El Gavillero, que afecta un manantial vinculado con la cuenca.
Armenta también planteó impulsar una economía circular del agua, basada en el saneamiento, recuperación y reutilización del recurso, como parte de una estrategia integral para mejorar las condiciones ambientales de Puebla.
La secretaria de Medio Ambiente estatal, María de los Ángeles Ballesteros García, explicó que los bosques de la zona alta funcionan como una especie de esponja natural que ayuda a captar humedad y favorecer la recarga de agua. La pérdida de cobertura vegetal, advirtió, incrementa la erosión y el arrastre de contaminantes hacia los cauces.
Además, el gobernador anunció equipo y vehículos para fortalecer a los guardias forestales, así como gestiones para que puedan acceder a una prestación de vivienda mediante un convenio con el Infonavit.
La jornada incluyó la participación de municipios como Tlahuapan, San Martín Texmelucan, Huejotzingo, Calpan, San Pedro Cholula y Chiautzingo, entre otros. Los árboles plantados incluyen especies como maguey pulquero, ocote, pino blanco y encino laurel.
Con estas acciones, el Gobierno de Puebla busca vincular la reforestación con el saneamiento del río Atoyac, la conservación de los suelos y la protección de los recursos hídricos, con la meta de avanzar hacia una Puebla con mayor cobertura forestal y agua limpia para las próximas generaciones.







