La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y el nuevo organismo público Alimentación para el Bienestar inauguraron este 5 de octubre los primeros centros de acopio y distribución comunitaria de granos básicos y productos de la canasta básica a precio de garantía justo para el productor y costo preferencial para el consumidor. La iniciativa se viralizó de inmediato en sectores productivos y de consumo popular como una de las noticias económicas más positivas de la jornada.
El modelo articula la fusión operativa de Diconsa y Segalmex con compras directas a más de 100 mil pequeños y medianos campesinos de maíz blanco, frijol, café y cacao, eliminando a los intermediarios y coyotes que encarecían los alimentos básicos. Durante el acto inaugural en el centro del país, autoridades federales destacaron que esta estrategia blinda el poder adquisitivo familiar frente a presiones inflacionarias globales y garantiza que la riqueza del campo se quede directamente en las manos de quienes trabajan la tierra. En redes sociales, campesinos, cooperativas ejidales y amas de casa celebraron la apertura de las tiendas comunitarias, aplaudiendo el enfoque de justicia económica para el campo y la mesa de las familias mexicanas.






