Por Redacción, Junio 01, 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que su homólogo estadounidense, Donald Trump, sea el artífice de la reciente ofensiva diplomática y mediática contra el gobierno mexicano. Durante su conferencia matutina, la mandataria atribuyó las tensiones a una estrategia coordinada entre sectores de la ultraderecha de Estados Unidos y grupos conservadores locales, cuyo objetivo es desgastar la relación bilateral por motivos ideológicos.
“No creo que sea el presidente Trump quien ha encabezado esta ofensiva”, afirmó Sheinbaum, asegurando que la comunicación directa con la Casa Blanca y el Departamento de Estado se mantiene sólida y sin rupturas.
Canales bilaterales e institucionales activos
Para frenar las especulaciones sobre un distanciamiento con Washington, la titular del Ejecutivo enumeró los contactos de alto nivel que sostienen ambas naciones:
- Seguridad: Visita reciente del secretario de Seguridad de EE. UU. a territorio mexicano.
- Diplomacia: Enlaces permanentes del canciller mexicano con la Casa Blanca.
- Marina: Reunión programada para esta semana entre el secretario de Marina y mandos de la Marina y la Guardia Costera estadounidense.
Sheinbaum enfatizó que la política exterior de su administración se basa en la “buena vecindad”, pero marcó una línea clara: el diálogo continuará siempre y cuando se respete la soberanía nacional.
Injerencia histórica y manipulación digital
La mandataria trazó un paralelismo histórico al citar las memorias del expresidente Miguel de la Madrid. Recordó cómo en la década de los 80, el entonces embajador estadounidense lanzaba acusaciones de narcotráfico sin sustento, demostrando que la presión política desde Washington utilizando la agenda de seguridad no es un fenómeno nuevo.
Finalmente, advirtió que la ofensiva actual se apoya en herramientas tecnológicas modernas. Denunció el uso de campañas financiadas y granjas de bots en plataformas digitales para manipular la opinión pública, por lo que hizo un llamado a analizar críticamente el impacto de las redes sociales y la inteligencia artificial en la creación de narrativas políticas que intentan vulnerar los programas sociales y el modelo de gobierno actual.






