El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) formalizó un quiebre político con Adán Augusto López al desconocerlo como interlocutor en la negociación de la reforma electoral en el Senado. La decisión, explicaron, responde a un trato que consideran desigual y que coloca al partido en una posición de subordinación dentro del bloque oficialista.
Desde la bancada del PVEM se planteó que el diálogo debe realizarse de manera directa con el Poder Ejecutivo, ya sea con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, o incluso con la propia presidenta, antes de que la iniciativa sea enviada formalmente al Congreso. Bajo este planteamiento, afirmaron, se garantizaría una interlocución en condiciones de equidad política.
El senador Luis Armando Melgar fue enfático al señalar que no aceptan a Adán Augusto como intermediario, al subrayar que se trata de fuerzas políticas en condición de pares. Añadió que el Ejecutivo debe convocar al Partido Verde para revisar el contenido de la reforma antes de su presentación, a fin de evitar imposiciones.
Con esta postura, el PVEM lanzó un mensaje claro a sus aliados: su respaldo legislativo no es automático. El partido exigió un espacio real en la construcción de la reforma electoral y dejó en claro que su acompañamiento dependerá de que se respeten condiciones de igualdad en el proceso legislativo.





