Por Redacción, Marzo 24, 2026

Un operativo contra el robo de hidrocarburos en la Sierra Norte de Puebla derivó en un violento enfrentamiento armado. Civiles presuntamente vinculados a la red delictiva de “El Moco” arremetieron contra elementos de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano en el municipio de Chignahuapan.
El detonante: El aseguramiento de Gas LP
La chispa que inició el conflicto fue el aseguramiento de un inmueble utilizado para el almacenamiento clandestino de Gas LP por parte de la Fiscalía General de la República (FGR). Este golpe a la estructura financiera de las mafias locales confirmó la vigencia de las redes de robo de combustible en la región.
El clímax de la tensión ocurrió durante patrullajes nocturnos en la junta auxiliar de Michac, donde las fuerzas federales interceptaron el traslado de combustible ilícito.
Tensión y fuego cruzado en Michac
Lo que inició como una intervención oficial se transformó rápidamente en un cerco civil. Según los reportes y videos difundidos en redes sociales:
- Bloqueos ciudadanos: Pobladores rodearon las unidades oficiales para cuestionar las detenciones e intentar impedir el avance de los uniformados.
- Ataque armado: La resistencia escaló de las palabras a la violencia física y, finalmente, a detonaciones de arma de fuego, provocando el repliegue y defensa de las autoridades.
- Saldo preliminar: Se reporta al menos un civil herido. Sin embargo, existe un marcado hermetismo por parte de la Sedena y la Guardia Nacional sobre el estado de salud de los involucrados o el número exacto de detenidos.
Contexto: La zona de Chignahuapan ha sido identificada históricamente como un punto estratégico para el grupo de “El Moco”, dedicado no solo al huachicol, sino también al control de otros delitos de alto impacto en los límites con Hidalgo.
Situación actual
Hasta el momento, las autoridades federales no han emitido un comunicado oficial para confirmar el balance final de la operación. La presencia de fuerzas de seguridad continúa siendo notable en la zona para prevenir nuevos brotes de violencia.





