Por Redacción, Marzo 31, 2026

El gobierno federal avanza en una de las deudas históricas con las familias mexicanas: saber quiénes son los muertos que nadie ha podido reclamar. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció esta mañana, durante su conferencia en Palacio Nacional, que se están implementando mejoras sustanciales al registro forense del país como parte de las reformas aprobadas a la Ley General de Población y a la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas.
La medida central consiste en cruzar automáticamente los datos de personas encontradas sin vida con el registro nacional de personas desaparecidas, lo que permitiría acelerar significativamente los procesos de identificación que hoy pueden tardar meses o incluso años.
Para que el sistema funcione, la mandataria subrayó que se trabaja en coordinación con las fiscalías estatales, los gobiernos de las 32 entidades federativas y la Fiscalía General de la República (FGR), reconociendo que gran parte de la responsabilidad operativa recae en los estados.
La estrategia busca también fortalecer las capacidades técnicas de los servicios forenses locales, que históricamente han carecido de infraestructura y personal suficientes para procesar el volumen de casos que enfrentan.
La medida cobra especial relevancia en un contexto en el que México registra decenas de miles de personas desaparecidas y una cifra igualmente preocupante de cuerpos sin identificar en diferentes morgues y fosas del territorio nacional. Las reformas legislativas que dan sustento a este esfuerzo representan, al menos en el papel, un paso hacia la construcción de un sistema forense más robusto y articulado.
La pregunta que las familias siguen haciéndose, sin embargo, es cuándo se traducirán estos cambios en respuestas concretas






