La conferencia matutina de este viernes 30 de octubre colocó a la presidenta Claudia Sheinbaum en la cúspide de la agenda informativa nacional tras abordar a fondo la crisis institucional y los presuntos esquemas de corrupción en la contratación de material electoral dentro del Instituto Nacional Electoral (INE). La mandataria planteó que las auditorías deben ir más allá del periodo reciente e investigar los contratos otorgados a las mismas empresas proveedoras desde administraciones pasadas, señalando que si existen responsabilidades de carácter penal, deben presentarse de inmediato ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Sheinbaum desestimó de forma contundente las advertencias de la oposición sobre una parálisis en la organización de los próximos comicios: «estamos a tiempo para la elección de 2027 y quienes dicen que está en duda, se van a morder la lengua». Asimismo, enfatizó que los proveedores del sistema electoral han operado de forma concentrada tanto en el INE como en los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) desde antes de la llegada de Morena al gobierno federal, insistiendo en que debe abrirse el mercado para evitar monopolios y terminar con vicios arraigados. La postura presidencial detonó un intenso debate en el Congreso y en redes sociales en torno a los alcances que tendrá la renovación del órgano electoral.







