El Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) de la NOAA y agencias espaciales internacionales confirmaron este sábado 10 de octubre el impacto contra el campo magnético terrestre de una potente eyección de masa coronal (CME) de origen solar, escalando la alerta a tormenta geomagnética severa. El fenómeno se posicionó de inmediato como el suceso más viral, fotografiado y comentado a nivel mundial, desatando un despliegue masivo de auroras boreales y australes visibles incluso en latitudes templadas de Europa y Norteamérica.
La masa de viento solar cargado de partículas ionizadas impactó la magnetosfera a más de 800 kilómetros por segundo, registrando un pulso geomagnético abrupto en estaciones magnéticas de Alemania y el norte del planeta. Mientras los operadores de satélites orbitales, redes de telecomunicaciones y sistemas eléctricos activaron protocolos preventivos para disipar corrientes inducidas, millones de personas inundaron plataformas digitales con imágenes en tiempo real de cielos teñidos de violeta, verde esmeralda y tonos carmesí profundos.
Comunidades científicas y observatorios astronómicos de todo el mundo celebraron la captura de datos atmosféricos en tiempo real, calificando la jornada como una de las demostraciones visuales más impresionantes de la interacción entre la actividad solar y la atmósfera terrestre en lo que va del ciclo solar activo.







