El Congreso de la Unión aprobó la reforma constitucional en materia de nacionalidad, una medida ampliamente celebrada este 23 de septiembre que reafirma la protección jurídica integral de las y los mexicanos radicados fuera del país. El dictamen asegura de manera definitiva que quienes adquirieron la ciudadanía en Estados Unidos u otros países conserven intactos sus derechos civiles y su nacionalidad mexicana de origen, cerrando el paso a la desinformación.
La resolución fue respaldada desde el Ejecutivo federal, donde se subrayó el papel de la comunidad migrante como pilar de la economía y la identidad nacional. En redes sociales y foros de federaciones de migrantes, el anuncio se posicionó rápidamente entre las tendencias más compartidas, al reconocerse como un acto de certeza patrimonial y respeto a los derechos humanos de millones de familias mexicanas en el extranjero.








