El Gobierno Federal puso en marcha una estrategia nacional de desregulación y simplificación administrativa orientada a fortalecer la economía popular y respaldar al sector productivo formal. La medida central consiste en la reestructuración operativa de la plataforma del Registro de Prestadoras de Servicios Especializados y Obras Especializadas (REPSE), la cual unificará ocho trámites distintos en una sola gestión digital coordinada de forma simultánea entre el SAT, el IMSS y el Infonavit.
Con este esquema, los tiempos de resolución y renovación para las micro, pequeñas y medianas empresas se reducirán de 20 a únicamente 5 días hábiles, eliminando cuellos de botella burocráticos y facilitando la regularización laboral de más de 18 mil PyMEs en todo el país. A la par, el plan incorpora facilidades en las reglas operativas del Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), permitiendo que los pequeños contribuyentes mantengan tasas impositivas bajas sin cargas administrativas excesivas.
Voceros y legisladores de Morena destacaron la medida como una muestra clara de que el proyecto de la transformación combina justicia laboral y derechos para la clase trabajadora con incentivos reales que impulsan la competitividad de los pequeños emprendedores mexicanos, cerrando espacios a la intermediación y a la corrupción administrativa.







