Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió el sábado la región de Flores, en el este de Indonesia, dejando al menos 53 personas muertas y 135 heridas, mientras miles de habitantes permanecen fuera de sus hogares por temor a nuevos movimientos.
El epicentro se localizó aproximadamente 68 kilómetros al noroeste de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, a unos 10 kilómetros de profundidad. La fuerza del sismo provocó deslizamientos de tierra, daños en viviendas e infraestructura pública y bloqueos en carreteras, complicando el acceso de los equipos de emergencia a algunas comunidades.
Alrededor de 5 mil personas fueron evacuadas y varias comunidades permanecen en refugios improvisados. En la región de Sikka, una de las más afectadas, más de 3 mil 300 personas buscaron refugio en espacios habilitados, mientras continúan las labores para localizar posibles sobrevivientes entre los escombros.
El terremoto también generó inicialmente una alerta de tsunami, que posteriormente fue levantada. Las autoridades reportaron pequeñas olas, de hasta aproximadamente 1.6 metros, en algunas zonas costeras.
La emergencia continúa debido a la actividad sísmica posterior: las autoridades han registrado cerca de 995 réplicas, aunque sólo una parte fue perceptible por la población. El mayor movimiento posterior alcanzó una magnitud de 6.2.
Más de 3 mil 500 elementos militares y policiales participan en las labores de emergencia, mientras se distribuyen alimentos, agua, medicamentos y otros suministros entre las comunidades afectadas. Las autoridades mantienen la búsqueda y rescate en las zonas donde los caminos continúan bloqueados.
El desastre se convierte en uno de los terremotos más mortales registrados en Indonesia en los últimos años, en un país situado sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta.
Las autoridades continúan evaluando los daños y advirtieron que el número de víctimas podría aumentar conforme los equipos de rescate logren acceder a las zonas más aisladas.







