La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta una de las mayores controversias de los últimos años tras detectar presuntas irregularidades relacionadas con el uso de inteligencia artificial (IA) y otras herramientas digitales durante el primer examen de admisión aplicado completamente en línea para licenciatura. La institución suspendió temporalmente las inscripciones de los aspirantes mientras un comité técnico especializado revisa el proceso para determinar el alcance de las anomalías.
De acuerdo con la UNAM, más de 158 mil exámenes se encuentran bajo revisión y alrededor del 2% de las pruebas ya fueron anuladas al detectarse conductas que contravienen las reglas de la convocatoria. Entre las irregularidades investigadas se encuentran el posible uso de herramientas de inteligencia artificial, la suplantación de identidad y otros mecanismos que habrían permitido obtener puntajes atípicos en carreras de alta demanda como Medicina y Derecho.
Ante la situación, la universidad conformó una comisión integrada por especialistas que deberá determinar si basta con revisar los casos sospechosos o si será necesario repetir el examen para garantizar la equidad y la transparencia del proceso de selección. Mientras tanto, aspirantes y padres de familia han realizado manifestaciones para exigir claridad en la investigación y solicitar que futuros procesos de admisión vuelvan a realizarse de manera presencial.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que corresponde a la UNAM, en ejercicio de su autonomía, resolver la controversia. No obstante, indicó que la Fiscalía General de la República (FGR) podría colaborar en las investigaciones si la universidad lo considera necesario y presenta la solicitud correspondiente.
El caso ha abierto un amplio debate sobre los retos que enfrenta la educación superior ante el avance de la inteligencia artificial y la aplicación de evaluaciones en línea. La decisión que adopte la UNAM en los próximos días podría sentar un precedente para los procesos de admisión de otras instituciones educativas del país y para el diseño de mecanismos que garanticen la integridad académica en la era digital.







