El presunto incremento del llamado huachicol fiscal en la aduana de Matamoros ha vuelto a poner bajo la lupa los controles de comercio exterior, luego de que diversos reportes señalaran que esta práctica se intensificó tras la militarización de las instalaciones.
De acuerdo con la información difundida, las investigaciones apuntan a un aumento en los esquemas de evasión fiscal mediante la importación irregular de combustibles, una modalidad que permite el ingreso de productos con documentación alterada o bajo declaraciones falsas para evitar el pago de impuestos.
El caso ha generado preocupación entre especialistas y autoridades, quienes advierten que estas operaciones representan pérdidas millonarias para el erario y afectan la competencia legal dentro del sector energético.
Ante este panorama, se ha solicitado reforzar los mecanismos de supervisión en las aduanas y ampliar las investigaciones para identificar a los responsables de las presuntas irregularidades. Hasta el momento, las autoridades federales mantienen abiertas las indagatorias y no han informado sobre posibles responsabilidades penales derivadas de estos hechos.






